24/9/17

La catedral de Santiago en 100 fotografías



A la catedral de Santiago le ocurre lo mismo que a la ciudad: son hijas de la peregrinación. Sin ella no existirían, no habría realidad física de su monumentalidad, ni de su habitabilidad. No se consolida con el fenómeno peregrinatorio, sino que nace con él, porque todo  surge de una tumba, de un enterramiento apostólico que motiva todos los acontecimientos posteriores. En ese enterramiento, según la tradición, estaba oculto el cuerpo del apóstol Santiago, y por consiguiente la historia no empieza en Compostela sino en Palestina, según informa el evangelio de san Marcos 1, 19-21 “Y continuando un poco más allá, vio a Santiago, el del Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban también remendando sus redes en la barca, y los llamó. Ellos luego dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros. se fueron en pos de El” Para más tarde confirmar en los Hechos de los Apóstoles 12, 1-3 su decapitación “Por aquel tiempo, el rey Herodes echó manos a algunos de la Iglesia para maltratarlos. Dio muerte a Santiago, hermano de Juan, por la espada” Se convierte de ese modo en el primer mártir apostólico, dato que ha de resaltar mucho la tradición, comenzando todo tipo de leyendas. 


Después habría de venir el hallazgo del cuerpo del Apóstol en un edículo sepulcral de factura romana. Dato que se le comunica al rey Alfonso II el Casto (c. 760-842), que construye la primera iglesia compostelana, de una sola nave, con resguardo en la cabecera del edículo del descubrimiento. La importancia del hallazgo y la consolidación de la peregrinación, hizo que otro rey asturiano Alfonso III el Magno (c. 852-910) construyera una segunda edificación, sobre la anterior, con amplitud de tres naves e igualmente resguardado el edículo en la cabecera. La basílica actual románica se debe al rey Alfonso VI (c. 1040/41-1109) debido a la internacionalización del Camino de Santiago, que atraía a peregrinos de toda Europa.


La última iglesia, la de Alfonso VI, levantó su estructura en el marco del estilo del momento: el arte románico, entre los años 1075 y 1211. Se concibió como una gran obra de cruz latina, con deambulatorio (girola) y cripta, un gran crucero, tres naves muy largas, tribuna sobre las naves laterales, dos enormes torres flanqueando la fachada, y tres entradas con decoración de la época. Es una iglesia martirial, por tener las reliquias de un santo, apóstol y mártir , el primero del colegio apostólico, y por consiguiente: templo y tabernáculo. Tiene un desarrollo muy funcional, con gran multiplicación de capillas en la girola y el crucero para realización de misas, grandes naves para circulación fluida de los fieles, con la posibilidad de rodear la tumba del santo, y hasta 9 puertas para entrada y desalojo. Resulta un fruto feliz de los nuevos ensayos arquitectónicos en la arquitectura románica, síntesis de tipologías novedosas, que dan solución a las grandes aglomeraciones y novedades de culto.


Poco le duró a la catedral románica su integridad estructural (en negro en el plano de Conant). Su planta fue fruto de tempranas y tardías modificaciones, al calor de nuevas piedades y ansias constructivas de su Cabildo, pero sobre todo de la presión que ejercieron las modernidades de las nuevas tendencias artísticas, que absorbieron y ampliaron la planimetría románica con añadidos un todas las partes de la antigua plante de cruz latina. De tal modo que hoy se reconoce su esqueleto, pero muy desdibujado a causa de lo anteriormente dicho. Todo empezó tras la consagración y acabado definitivo de la catedral. Prueba de ello es la girola o deambulatorio y el crucero, donde sólo quedan incólumes la capilla axial, del Salvador, y la capilla poligonal de Santa Fe, en la cabecera y la capilla de San Nicolás en el  crucero, aunque perforada para dar paso a la Corticela.


Cierto que el gótico hizo acto de presencia en sus distintas etapas en la cabecera con algunas capillas y modificaciones de creaciones de sacristías en obra románica (en rojo en el plano de Conant). Pero el paso más importante en las aportaciones fue obra, fundamentalmente, de los artes renacentista y barroco (en amarillo en el mismo plano), que consideraban al románico como un arte bárbaro y empobrecedor. Mucho tuvo que ver con ello la llegada a Santiago del canónigo madrileño José Vega Verdugo, nombrado por el Papa Inocencio X, y que permaneció en la ciudad desde el año 1649 hasta el año 1672. Fue su gran personalidad y capacidad de convencimiento lo que motivo que las modas artísticas europeas del siglo XVII pudieran tener realidad en la sede compostelana. Al ocupar el cargo de canónigo fabriquero, desde 1658 a 1672, tuvo más fácil de cumplir su labor innovadora, escribiendo un largo Informe sobre las obras en la catedral de Santiago, que presentó al Cabildo para su aprobación, con excelentes dibujos de cómo estaba la catedral, y cómo proponía él que quedase. Su propuesta fundamental era la de rodear todo el perímetro de la catedral de un muro, donde se habían de instalar las novedades del siglo XVII. Fue así como llegaron a término las grandes obras catedralicia que sorprenden por su novedad y majestuosidad, como el baldaquino de la Capilla Mayor del templo, donde trabajaron los escultores Francisco de Antas Franco y Bernardo Cabrera, junto con Pedro de la Torre, escultor y arquitecto, para acabar la obra en manos de Domingo de Andrade. El muro de la Quintana ofrecía según su Informe “una mala puerta escondida en una esquina, y unas catorce o quince tejadillos con capillas de horno”. Su proyecto era construir un muro, lo suficientemente alto, con pináculos finalizadores que comenzaría en la Torre del Reloj, obra del arquitecto José Peña de Toro, siguiendo el Pórtico Real de Quintana, encargado a Antonio Domingo de Andrade, que lo realiza entre los años 1696 a 1700. Acabaría reconstruyendo la Puerta Santa, con más apóstoles y profetas del coro de Mateo, finalizando la obra del muro en la apertura en la parte superior de la plaza de la Puerta de los Abades. Inició las reformas en el Obradoiro creando una nueva fachada barroca, iniciada por el arquitecto Peña de Toro, que finaliza otro gran arquitecto Francisco de Casas y Novoa, que fue designado maestro de obras de la catedral en 1711, consiguiendo acabar la obra pendiente de Peña de Toro en el año 1750. Antes habría acabado la obra inconcusa de Domingo de Andrade en la girola, la capilla del Pilar, que había sido encargada por el arzobispo Monroy, haciendo desaparecer la capilla románica existente, y dos del crucero.


Hay otras obras insignes fuera de la cronología románica, como son la Capilla de la Comunión, en el muro norte, fundada por Lope de Mendoza en 1451, siendo acabado en su actual estilo neoclásico por  el arquitecto Miguel Ferro Caaveiro en el siglo XVIII. Al lado está la capilla del Santo Cristo de Burgos, finalizada por el arquitecto Melchor Velasco y Agüero en 1665.


Resulta imposible atender a las 15 capillas de la catedral, por lo que nos hemos referido sólo a algunas de ellas en nuestro reportaje fotográfico, y así comprender la frase de don Claudio Sánchez Albornoz cuando citaba a la catedral de Santiago como “joya románica en estuche barroco”, afirmando el origen de la obra que habría de culminar en el grandioso Pórtico de la Gloria del Maestro Mateo, y sus transformaciones  posteriores,,así como la inmensa riqueza del museo catedralicio.

Francisco Javier Ocaña Eiroa



Catedral de Santisgo 1075 - 1211, segúnJohn Kenneth Conant, 1924


Maqueta de la catedral de Santiago, según John Kenneth Conant
Planimetría de la catedral, 1924, según John Kenneh Conant
Etapas constructivas de la catedral románica.


Fachada del Obradoiro
Nave principal y Altar Mayor
Altar Mayor y ángel tenante
Altar Mayor, baldaquino y tabernáculo del Apóstol
Santiago del abrazo




Exterior e interior de la Puerta Santa

Exterior e interior de la Puerta Santa

Interior de la Puerta Santa
Interior de la Puerta Santa
Puerta Santa con escenas de la vida del apóstol Santiago
Estatuas procedentes del coro del Maestro Mateo
Puerta Santa, cruz de consagración, e inscripcion del arillo
Pórtico de la Gloria

Visión de la nave central y parteluz del Pórtico de la Gloria com imagen de Santiago
Parteluz con las efigies de María y capitel de la Trinidad
Cristo del tímpano
Profeta Daniel
San Pedro
Evangelista san Lucas
Santiago del parteluz
Instrumentos musicales del Pórtico de la Gloria
Ancianos de la clave del arco central tocando el organistrum

Reconstrucción del coro del Maestro Mateo. Museo de la catedral

Tres sitiales del coro del Maestro Mateo. Museo de la catedral

Dos sitiales y doseles del coro del Maestro Mateo. Museo de la catedral
Doseles de sitiales del coro del Maestro Mateo. M;useo de la catedral.

Fachada barroca del Obradoiro, y Santiago peregrrino en la hornacina central

Entrada a la catedral por la fachada del Obradoiro

Cruz de los farropos. Cubierta de la catedral

Espacios del museo catedralicio

Claustro

Plaza de Platerías, cubo gótico, torre del reloj, y fachada románica

Fachada de Platerías
Imagen de Santiago
Rey David

Maiestas Domini

Abraham
Reconvención de Adán y Eva
La mujer adúltera

Laterales de la entrada




Plaza de la Quintana. Puerta Santa. Torre del reloj. Pórtico Real



Pórtico Real, cubo gótico torre del reloj, ventana barroca
Pórtico Real y figura de Santiago peregrino empotrada en el cubo gótico


Puerta Santa. Apóstoles y Profetas del coro del Maestro Mateo




Apóstoles y Profetas del coro del Maestro Mateo

Apóstol Santiago



Fachada de Azabachería

Fachada de Azabachería y atlante en la parte superior
Fachada de Azabachería, y triunfo de la Fe



Salas del museo de la catedral
Columnas de la desaparecida fachada de Platerías. Mármol. Museo de la catedral

 
Rosetón de la desaparecida fachada románica del Obradoiro. Maestro Mateo. Granito. Museo de la catedral
San Mateo. Coro del Maestro Mateo. Granito.Museo de la catedral

Cortejo de los Reyes Magos. Coro del Maestro Mateo. Museo de la  catedral


Santiago entronizado. Granito coloreado.Museo de la catedral


Retablo Goodyear. Alabastro coloreado. Museo de la catedral


Busto relicario de Santiago Alfeo.Plata sobredorada. piedras preciosas y esmaltes. Capilla de las reliquias



Santiago peregrino de Johannes Roucel.Plata sobredorada, cobre sobredorado,esmaltas. Museo de la catedral



Cáliz del Chantre Gondar. Plata sobredorada. Museo de la catedral




Cruz de las Perlas. Oro y plata sobredorada,, esmalte, perlas y gemas. Museo de la catedral


Códice Calixtino, c. 1140. Archivo de la catedral


Cripta y urna con los restos del apóstol Santiago